Notas de Prensa

Buscar

"SALVADORES” DE ALTO FLUJO DE LA UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS

 

"SALVADORES” DE ALTO FLUJO DE LA UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS

Esperanza, vida, nueva vida, milagro, resucitación y más. Lágrimas de emoción, alegría, nostalgia y satisfacción, de ser atendidos y sobre todo, salir sanos y salvos del hospital cuando ellos mismos y sus familiares ya pensaban en lo peor, que iban a aumentar a esa larga cifra de fallecidos, víctimas de esta terrible pandemia que puso y sigue poniendo en aprietos a todo el mundo. En medio de esa desesperación salió a relucir el espíritu profesional de los miembros de la Sanidad Policial para atender a los policías y familiares que iban llegando con fiebre alta, sensación de falta de aire ,baja saturación y otros síntomas de la Covid-19, para ser atendidos de emergencia en el Hospital Nacional PNP “Luis N. Sáenz” y en otros centros médicos.

Si bien casi todas las especialidades tuvieron que desplegar esfuerzos, muchas veces exponiendo la salud y vida de los profesionales, dos unidades se convirtieron en las más críticas. Emergencia y la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), que afrontaron esa guerra contra la pandemia con bastante oxígeno, manos y buen desempeño de sus profesionales de Salud para el monitoreo estricto y meticuloso del seguimiento de los pacientes. En UCI, para seguir mejorando la atención, el comando de la DIRSAPOL en estrecha coordinación con la dirección del Hospital “Luis N. Sáenz”, este año lograron crear la Unidad de Alto Flujo, que en pocos meses ha dado excelentes resultados, las estadísticas lo confirman, sobre todo llegar a tener una mortalidad por debajo de los estándares de las otras UCIS.

La clave de todo esto es la decisión de formar un equipo de manera inmediata. Se eligió por trabajar con médicos residentes de primer año y asistentes de otras especialidades los cuales recibieron buena capacitación tanto en el manejo de estos equipos y para optimizar el tratamiento y los protocolos actualizados de pacientes Covid. A estos se sumaron los médicos de experiencia en el manejo de estos pacientes. El Mayor Médico PNP Julio César Cano Loayza, médico intensivista y uno de los pilares de la Unidad de Alto Flujo en UCI, nos cuenta en medio de la alegría y nostalgia, al recordar a las decenas de sus pacientes que salían llorando de emoción porque se recuperaron, que gracias a la Terapia de Alto Flujo evitó que muchos policías y familiares contagiados con el Covid lleguen a UCI y depender de un ventilador mecánico.
“La terapia de Alto Flujo ha permitido funcionar como servicio intermedio. Si un paciente es retirado de UCI lo trasladan de inmediato para continuar su monitoreo y ofertar esa cama a otro paciente que requiere un soporte ventilatorio. Antes se esperaba hasta una semana más para que el paciente este recuperado y recién pase a la Sala de Hospitalización. En caso de los pacientes que tenían traqueotomía demoraban más su salida.


El valor importante de la Unidad en esta pandemia fue evitar que el paciente llegue a una cama en Cuidados Intensivos. Con el especial monitoreo y seguimiento en Alto Flujo se logró que más del 90 por ciento de pacientes se recuperen ahí mismo y no se conviertan en pacientes críticos y lleguen a ocupar una cama más en UCI.
En los primeros cuatro meses, se ha evitado que más de 300 integrantes de la querida familia policial vayan a requerir un soporte ventilatorio, la cifra es en base del esfuerzo y gran entrega de todo el personal de Salud, médicos, enfermeras, terapeutas, técnicos en enfermería, estos Ángeles Salvadores de Alto Flujo, como nos decían, comenta el doctor Cano. 

Mientras tanto, las lágrimas, abrazos, gritos de emoción siguen escuchándose y viéndose entre pacientes y sus seres queridos, apenas salen de alta. Hay policías en actividad, retirados, esposas. suboficiales, oficiales subalternos, oficiales superiores, generales, inclusive los comandantes generales que cayeron de forma grave por esta enfermedad requiriendo soporte ventilatorio, apostaron por ser atendidos en su hospital y no en otra institución, saliendo recuperados. Todos salen felices por la nueva oportunidad que tienen, agradecidos por el buen servicio de atención y recuperación recibida en el Hospital “Luis N. Sáenz” y, sobre todo, motivados para contarlo, de vuelta a sus hogares, en medio de flores, carteles de bienvenida y lágrimas, todo esto con mucha fe y confianza.

 

Tramitar Dosaje Etilico

dosaje Etilico